COVID-19

UNAM pide analizar aguas residuales por COVID

Expertos de la UNAM mencionaron la importancia de contar con un sistema de revisión y monitoreo de aguas residuales, que permita de manera rápida obtener resultados sobre la presencia de organismos patógenos como SARS-CoV-2, y así poder alertar a la población y al sistema de salud.

Conocer la calidad del agua serviría para evitar brotes epidemiológicos, afirmaron Ana Cecilia Espinosa García y Marisa Mazari, del Laboratorio Nacional de Ciencias de la Sostenibilidad (LANCIS), y Adalberto Noyola, del Instituto de Ingeniería.

En particular Marisa Mazari resaltó que, en el pasado mes de marzo en Holanda, detectaron fragmentos de coronavirus, por lo que Suiza, Estados Unidos, Brasil y Australia ya toman las medidas necesarias para detectar si sus aguas también están contaminadas.

En México se han comenzado a hacer esfuerzos en ese sentido, con un grupo del Instituto de Ingeniería, en Juriquilla; en el Tec de Monterrey y la Universidad Estatal de Arizona con el Sistema de Aguas de la Ciudad de México; y hay interés de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) por realizar esta labor.

Por su parte Ana Cecilia Espinoza dijo que hay estudios sobre la presencia de virus que son causantes de poliomielitis, hepatitis A y rotavirus en aguas residuales, pues al ser usadas sin tratarse pueden transmitir los patógenos a los humanos. Recordó que los microorganismos están presentes en cualquier cuerpo de agua y aseguró que somos responsables de monitorear aquellos que nos hacen daño y que incluso pueden provocar brotes epidemiológicos.

A su vez, Adalberto Noyola destacó que en nuestro país gran cantidad de agua está contaminada debido a las descargas de aguas crudas -sin tratar- provenientes de centros urbanos. Además, el universitario agregó que contamos con la infraestructura necesaria para checar la calidad del agua, que únicamente falta mejorar la capacitación de los recursos humanos para realizar el muestreo y análisis. 

La propuesta es que se destinen los recursos suficientes y que se consoliden las campañas de monitoreo para tomar mejores decisiones en materia de salud pública, la inversión sería realmente poca si se compara con lo que se invertiría en el caso de no hacerlo y tener de nueva cuenta otra epidemia.